Por: Senddey Maciel, 5º año. Ilustración: Andrea Aguayo, 5º año
Alumnos de la Escuela Activa Paidós
1ª parte de 3.


Plutarco es un niño de 10 años que vive en el Distrito Federal con su papá, su mamá y su hermanito que tiene 3 años. Todos los días su familia se despierta muy contenta. Se levantan muy temprano, de muy buen ánimo y contentos para ir a la escuela y sus padres para ir al trabajo. Mientras desayunan, platican alegremente y se desean que pasen un buen día y que todo lo que hagan sea de lo mejor. Su papá, en ocasiones enciende la radio para estar enterado de lo que sucede en la ciudad y en el mundo; a medida que transcurren las noticias, Plutarco y su familia van perdiendo su buen humor, él nota una gran preocupación en sus padres y es que en las noticias han hablado de lo negativo que está pasando en la ciudad y lo que eran buenos deseos, se convierte en incertidumbre. Plutarco entonces se pregunta si el mundo de los niños y el mundo de los adultos buenos, podrían combatir ese monstruo llamado "inseguridad" que los hace desconfiar de todos y pone de mal humor a sus papás y a los papás de los otros niños.

¿Qué es la inseguridad? ¿Por qué hay inseguridad? ¿Cómo nos damos cuenta de que hay inseguridad? ¿Cómo combatirla? ¿Qué podemos hacer los niños y la gente adulta para combatirla?

A éstas y a otras preguntas trato de contestar junto con Plutarco, con mi amigo imaginario y con ustedes.

La inseguridad es un problema muy difícil recombatir, nos hace vivir inquietos, con miedo y nerviosismo, o sea, con mucho estrés y nos enferma. La inseguridad se manifiesta en diferentes formas que van desde la agresividad, la violación, el robo, asalto, secuestro y hasta el asesinato. Hay inseguridad, porque hay gente que no tiene empleo y la desesperación les hace llegar a la delincuencia, en ocasiones no están preparadas para obtener un empleo o porque ya aprendió que robar a los demas es una forma fácil de conseguir dinero. Hay otras personas que están molestas con la vida que llevan, les pagan poco, no pueden comprar lo que quisieran, se frustran y amargan, viven amontonadas en espacios reducidos y están enojadas con el resto de la sociedad; buscan formas de desquitar su enojo o bien formas de conseguir cosas y dinero fácil.
Los delincuentes hacen que l gente viva intranquila en su casa y que tema salir a la calle.

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