Por Ana Galán y Pablo Morera, 2º año
Alumnos de la Escuela Herminio Almendros



Había una vez un oso que no era un oso cualquiera, era el que recogía los dientes que ponían los niños, pero tenía un problema: tenía que invernar porque era invierno y… ¿quién haría su trabajo?

-¡Ya sé!, el ratón Pérez puede hacer mi trabajo -dijo el oso.

Y así fue, por eso a veces tus padres te dicen que es el ratón, pero en realidad es el oso, cuando puede.