Por Andrés Torres, 2º A, Corresponsal, Ilustración de Lucía Torres, 6º año
Alumnos del Colegio Eugenio de Mazenod



El décimo planeta del sistema solar, conocido como Sedna, fue descubierto en noviembre del año pasado, pero hasta el mes pasado, el día 15, la NAZA confirmó su existencia. Sedna es más chiquito que plutón y casi no le llega el sol, o sea que es un planeta muy, muy frío, por eso le pusieron este nombre, por una Diosa del Ártico que los esquimales llamaban la reina del mar.

Lo descubrieron porque un poco más cerca del sol. Sedna tarda en darle la vuelta al sol 10,500 años, no le da la vuelta en círculo, sino en forma de óvalo. La vez pasada que se acercó Sedna al sol, no lo pudieron descubrir porque apenas estaban evolucionando los simios.

Si quisiéramos llegar a Sedna en un trasbordador nos tardaríamos 40 años, o sea que yo llegaría de 49 años y ya no me alcanzaría la vida para regresar.
Sedna se encuentra a más de 10 000 millones de Kilómetros de la tierra. Su color es rojo, es más rojo que Júpiter y Marte, es de la mitad del tamaño de la luna, todavía no se sabe si es planeta o planetoide, tiene más o menos mil ochocientos km de diámetro, es muy chiquito.

Está tan lejos que solo lo podemos ver con telescopios muy avanzados y solo cuando está cerca del sol, con telescopios normales no lo podemos ver. Si estuviéramos en Sedna y si ponemos una cabeza de alfiler hacia el sol, la cabeza del alfiler taparía el sol de lo lejos que está, y por ser tan frío es imposible que haya vida en Sedna.
Seguramente hay más planetas en el sistema solar por descubrir.