Por: Fernanda Valdés y María Dinner, 3° año, Alumno del Colegio Bilbao
Ilustración: Darnika Paulette Delgadillo, 4º año. Escuela Bartolomé Cossío


 

Un día en una casa había un perro que se llamaba Darky, y era muy travieso. Un día salió a pasear con su amigo Manchas y le contó esta historia de cuando tenía pulgas.
Un día fue a pasear con su dueño. Como era muy travieso se dio muchas vueltas en el bosque y se llenó de pulgas.

Eran tantas pulgas que no pudo dormir, lo único que hizo fue rascarse… rascarse y rascarse. Un día le preguntó a un perro cómo se le podían quitar las pulgas, y el perro le contestó que con mucha paciencia. Así lo hizo, y se le quitaron las pulgas.

Moraleja: ¡Tienes que tener paciencia en muchas cosas!