Por:Talía Linares Alejaldre

A mí me ha pasado que algunas veces o casi siempre veo a niños que viven en la calle o a gente que se sube al carro a lavar los vidrios, o se acerca a pedir limosna y demás desgracias. Bueno, todas esas personas viven en la calle, en coladeras o en vecindad, y algunas veces, en el metro o debajo de los puentes. Yo imagino que estas personas están olvidadas por la sociedad, y creo que los niños de la calle son muy afectados, porque apenas están aprendiendo a vivir y lo primero y único que logran ver, son las calles, gente que los mira con lástima, las drogas, el hambre... es o único que llegan a ver y a sentir.


Hay veces que se suben al metro o a peseros y piden que les des limosna o en los peores casos te amenazan con lo que tengan, como con clavos o ladrillos, etc., y te dicen que si no les das lo que te piden, te va a ir muy mal. Ellos algunas veces son sacados de donde viven, generalmente los sacan porque van a construir edificios o demoler algo, y si viven en las coladeras los sacan porque se supone que las llenan más de basura. Ellos cuando mueren, a nadie le importa, ni hay quién se entere... siento que son como perros, sin dueño...

Yo me siento muy afortunada porque tengo a alguien a quien le importo y todos los días tengo algo qué comer y vivo con mis papás, pero la mayoría de los niños de la calle, no tienen la misma dicha que yo, y me siento incómoda, entonces he pensado en ser una mejor persona para ayudar a los demás. Yo pienso que los niños de la calle son muchos y yo soy una... y no se qué hacer, pero también pienso que para hacer algo grande, hay que comenzar por algo pequeño, así que comenzaré por mí.

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