Por: Eric Cuellar Alanía, 6º Año
Alumno del Colegio Partenón

Ilustraciones: Isaías Osorio Salas, 6º Año
Alumno del Colegio Lancaster

El olimpo es donde antes vivían los dioses Griegos y ahí estaba el trono del gran dios griego Zeus.
También el semidiós griego Hércules fue recibido ahí por los demás dioses.

Según la tradición mitológica, en sus grandes templos habitaban los dioses y de allí podían ver a los mortales y recibir sus sacrificios, así como escuchar el rumor de sus plegarias.

Los dioses eran olímpicos, y en su honor se celebraban las olimpiadas. Los juegos olímpicos homenajeaban principalmente a Zeus, el dios más importante. Los juegos olímpicos se celebraban cada cuatro años, a ese tiempo se le llamaba "Olimpiada". La competencia más conocida era la de las carreras.

Los campeones olímpicos eran tratados como héroes en su ciudad y por el resto de Grecia.

Las olimpiadas se transformaron en un festival para el público. Los atletas de todas las provincias del imperio romano competían. Había otros deportes, como el boxeo, pero mucho más violento que el que conocemos ahorita: las manos de los luchadores se cubrían con vendas y tiras de cuero con pedazos de metal. Las guerras se suspendían un mes, para que los atletas estuvieran en condiciones de prepararse de forma adecuada.
Después de algún tiempo de éxito, las olimpiadas empezaron a decaer, pero al final del siglo XIX los deportes volvieron a tener un espacio importante en la sociedad y sigue hasta ahora.