Por Axel Langle, 5º B, Alumno de la Escuela Dr. Porfirio Parra

Mi perro Scampi es muy juguetón, muy travieso y cuando me quiere morder otro perro, me defiende. Luego cuando no conocemos una persona y se me quiere acercar y ladra y grueñe. Scampi es blanco con negro, le gusta comer quesos, croquetas y galletas para perros. Siempre en la mañana me despierta, lo saco a pasear y se pone feliz viendo a mis amigos.

Yo enseñé a mi perro a que haga sus necesidades en la zotehuela de mi casa. A mi me lo regaló una amiga de mi mamá cuando tenía 10 días de nacido y cumple un año el 20 de diciembre. Soy muy feliz con mi perro porque es juguetón conmigo y también, cuando salgo a jugar con mis amigos, se queda quieto.

Yo pienso que es padrísimo tener una mascota porque cuando tienes un problema puedes estar con él y no sentirte solo.

Lo maravilloso de un perro es que cuando tú estás llorando, porque pasó algo, tu perro se te acuesta al lado y se te queda viendo como diciendo: -ya deja de llorar, porque yo estoy aquí.