Ilustración: Alonso Ortega.
Por: Regina Gómez, 4º A.

La contaminación por las denominadas "partículas finas" es grave, porque además de que afecta el aparato respiratorio, puede dañar el sistema cardiovascular, que es el corazón, las venas y las arterias.
Las "partículas finas" son como un fantasma que aparece en cualquier lugar en donde, para provocarlas, basta fumar, barrer la alfombra, limpiar los muebles con químicos, encender el calentador o la estufa, sin que haya buena ventilación en la casa.
La ciudad tiene que controlar las emisiones de microbuses y sobre todo de los camiones de diesel, cuyos residuos del combustible arrojan a la atmósfera desechos que producen cáncer.
A fines de mayo de 1998, durante 6 días seguidos, la ciudad de México, padeció la crisis ambiental más grave en la década de los noventa. Más que una contingencia, en esa fecha, tuvimos que declarar emergencia ambiental, porque antes y después de los seis días de crisis, hubo varias contingencias de ozono y por primera vez nos enfrentamos a la contaminación por PM10 que significa partículas mayores a 10 micras (así miden las partículas del aire)
Yo opino que por hacer cosas que nos facilitan la vida, no nos damos cuenta de que nos dañamos cada vez más y afectamos nuestra salud. Yo creo que deberíamos sacrificarnos un poco, y usar menos el coche y que los adultos dejen de fumar, porque no solamente se hacen daño ellos, también nos hacen daño a los que estamos cerca.