Por: Tania Edid Kalach, 4º D, Alumna del Colegio Americano

LA MATRIOSKA
Había una vez un Señor que hacía muchas muñecas. Un día el señor fue a buscar madera, y encontró una que le servía muchísimo. Hizo una muñeca tan bonita, que no la quiso vender. El señor le puso a la muñeca Matrioska.

Un día Matrioska quería un bebé, entonces le hizo un bebé y le puso Trioska. Al siguiente día, Trioska quería un bebé, y el señor hizo otra muñeca y le puso Oska. Al siguiente día Oska quería un bebé y le puso Ka, y era hombre.

Ahora quiero platicarles que a mí me gustan mucho las Matrioskas, y tengo muchas en mi casa porque mi papá va a veces a China y me trae. Cuando me aburro juego con ellas, y en las noches las abro y las cuento; algunas tienen muchas. Tengo una que tiene 9 muñecas adentro, y con la grande son 10, y otras tiene 5 ó 6. Las matrioskas son unas muñecas de madera que cada vez son más chiquitas y van adentro.



 
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