Por Ximena Escárzaga Musalen, 3er. Año
Alumna de la Escuela Dos Naciones Unidas

 


Un día fui al bosque y me encontré un Pegaso, le dí de comer unas semillas y me siguió hasta mi casa.

 

 

Otro día volví al bosque y una Unicornio tuvo su bebé, pero como era muy vieja, se murió. Entonces me llevé al bebé…

 

 


...y la Pegaso cuidó siempre del Unicornio bebé.
No viven aquí en México, viven en otro país, porque aquí hay mucha contaminación.