Por Salvador Abad, 2ºA, Alumno del Instituto San Angel Inn


Había una vez un señor que quería vender algo.
El señor dijo: -pero qué será bueno… mmm… ¡Ya sé! ¡Nubes!

Entonces empezó a amarrar nubes, luego comenzó a venderlas y los niños empezaban a comprar nubes.

El gobierno llegó y le dijo:
-¿Dónde está tu permiso para vender nubes?
Y el señor dijo: -no tengo, -y entonces le quitaron sus nubes.

El señor empezó a sentirse triste.
Llegó un amigo y le dijo: -¿Por qué estás tan triste?
Y el señor le contestó:
-Porque no me dejaron vender nubes.

El amigo le dijo: -¡Pues vamos a sacar el permiso!

Fueron por el permiso y entonces ¡¡vendieron nubes y nubes!!

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