Por Barbara Chalchi, Claudia Roldan y Mariana Ruiz, 6º A
Alumna de la Escuela Primaria Cuautémoc

Ilustración: Ernesto García Burelo, 4º A
Alumno del Colegio Eugenio de Mazenod

Algunos papás tienen muchos problemas. Se pelean muy seguido, siempre están enojados y casi no se hablan y un día le dicen a sus hijos que… van a divorciarse y que tal vez tengan que elegir con cual de ellos quieren vivir.
De repente te preguntas… -¿Será por culpa mía?

Aunque habrá muchos cambios en tu vida, pocos serán tan difíciles como el divorcio de tus padres, si es que te toca una experiencia de éstas, claro.
Pero al igual que todos los cambios que tenemos al crecer, la experiencia del divorcio de tus padres, también te hará crecer y podrás salir adelante.

Lo más importante es que comprendas que Tú no tienes la culpa de nada.
A veces la gente cambia con el tiempo, y los sentimientos también cambian.
También es importante que no escondas tus sentimientos ante ellos, diles que los amas a los dos y que quieres seguir viendo a ambos.

Recomendaciones:

  • Trata de distraerte, haz algo que te guste y pásala lo mejor posible. Si tú estás tranquilo, tus padres también lo estarán.
  • Si te sientes culpable, recuerda que la relación de tus papás no está en tus manos.
  • Recuerda que no estás solo, acércate a la gente que quieres y con la que puedes contar. Comparte lo que sientes con ellos, es muy importante desahogarte.
  • Es posible que se te quite el hambre, pero ¡Nada de dejar de comer! Para tener fortaleza, necesita sentirte bien.
  • Recuerda que vivir significa cambio constante.