Por Begoña Rodríguez, 2º B
Alumna del Colegio Americano





Este es un niño que
puede jugar a la pelota


Esta es una niña en
silla de ruedas, no puede correr

 

En mi salón trabajamos la DIVERSIDAD y entonces hicimos una ensalada de la diversidad, con muchas cosas diferentes de comer: pepino, lechuga, jitomate, aguacate, jícama y más cosas, y luego mi maestra nos encargó escribir sobre la diversidad y yo lo hice con mi mamá, y ella me dijo que la diversidad es que hay cosas diferentes, hay gente que tiene pelo largo y otras pelo corto, hay gente que tiene ojos negros y otras ojos azules.

También me dijo que hay mucha gente diferente en el mundo, hay gente negra, hay gente blanca y también hay gente de otras religiones, hay judíos, hay católicos, también hay cristianos. Es muy padres ser diferentes, porque así no nos aburrimos, y como somos diferentes hay que aceptarlos y jugar con todos. Yo tengo dos mejores amigas y son diferentes, una se llama Vivan y es canadiense y es más alta que yo, y mi otra amiga es Ana Lorena, y es más chiquita que yo. Yo me la paso muy padre con ellas, y a veces quieren jugar a algo diferente y yo acepto pero les digo que luego jugamos a lo que yo quiero jugar.

Con este tema aprendimos que nosotros somos como una ensalada, todos somos diferentes. Yo le pongo muchas cosas a mi ensalada y sabe más rica y entonces en mi grupo, si todos somos diferentes es mucho más divertido. También en la diversidad hay unos que están en silla de ruedas y hay que respetaros y aceptarlos.