Por Ana Cristina León
Ella es una niña con síndrome de Down, que cursa el 4º año
Instituto de Lenguaje, Aprendizaje y Conducta, Ciudad de Chihuahua



Un día mi mamá y yo fuimos a la casa de una señora que vendía muchos perritos, entré a la casa y escogí una perrita que me gusto porque se parecía a una bola de algodón. Me la dieron en las manos y yo la sentí muy despeinada; poco a poco mi perrita aprendía muchas cosas que mi hermano Arturo y yo le enseñamos, hacer pipi afuera de la casa todavía no lo aprende, porque se hizo en mi cuarto.

Yo creo que mi perrita es muy feliz por que mi familia y yo la tratamos con amor, y para terminar les diré que su nombre es "pelusa".