Por Lucía Taibo, 2º año, Alumna de la Comunidad Educativa Decroly

Yo, Lucía, vi un día un arco iris. No me parecía normal. Era grande, brilloso y muy lindo. ¡Tenía diferentes COLORES! ¡WOU! ¡Era padrísimo! Y luego descubrí que era el arco iris de la Felicidad. ¡WOU! ¡Es padrísimo! -repetía y repetía.

Quise tocar ese arco iris y ¡PLAS! ¡TÍN! ¡PUM! ¡¡EN UNA ALFOMBRA MÁGICA ME LLEVÓ!! ¡A lo lejos se veían paisajes! Más lejos se veía un castillo y adentro del castillo había deliciosos manjares y en un baúl estaba escondida la felicidad. Lo abrí y… ¡Vi toda la felicidad! Desde ese día… ¡SOY MUY FELIZ!

 
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