Por Andrés Torres, 3er año.
Alumnos del Colegio Eugenio de Mazenod



Una mañana del mes de octubre, Colón enciende la tele, y…¿Porque siguen festejándome?

¡Ya llevan 512 años desde que pisé tierras de este continente!
mmm… Yo sólo quería comprobar que se podía llegar a las Indias por el Oeste, y que el camino podía ser más corto por ese lado. Si hubiera pasado por el canal de Panamá, nunca hubiera tocado tierra…

-- AAAH que bobo, en ese entonces no existía el canal - el caso es que llegué primero a una isla que bautice como San Salvador y pensaba que eran las Indias.
Fue un viaje muy difícil, porque para hacerlo tuve que pedir dinero a los Reyes de España, y después de insistir mucho, apenas me dieron un poco de dinero. Los Reyes no confiaban mucho en mi viaje, además yo no era importante, apenas era un pobre navegante que no tuve estudios, yo aprendí a leer y a escribir sólo. Lo bueno es que me dieron lo suficiente y nos fuimos en las tres carabelas y en el camino los alimentos apenas alcanzaron… teníamos hambre, y como no llegábamos a las Indias, mis hombres me querían tirar por la borda, ¡en serio!

Hasta que por fin vimos tierra y llegué primero a una isla que bautice como San Salvador y pensaba que eran las Indias.
¿Se imaginan cómo llegamos? Teníamos hambre, estábamos sucios, algunos enfermos y la ropa… ¡para qué les digo!
Ahh! ¡Pero esperen! Yo no sabía que estaba haciendo contacto con un continente tan grande y que nadie de Europa conocía, además ¡nadie se había atrevido a cruzar el Atlántico en barco! Fui el primero y gracias a mí, después se animaron otros navegantes.
mmm… ¡Bueno! Entonces ¡síganme festejando!, porque nadie había hecho contacto con una tierra tan grande, y que hoy todo conocen como ¡AMÉRICA! ¡¡QUE SIGA LA FIESTA!!