Por Jesús Eduardo E.S., 6° año,
Alumno de la Escuela Juan de Jáuregui

 

 

Hace casi medio milenio, un joven marino llegó de Italia a Portugal en busca de ayuda.

El decía llamarse Cristóforo Colombo, que ahora se conoce como Cristóbal Colón. Le interesaba todo lo relacionado con las embarcaciones y el mar, y desde pequeño se había ganado la vida ayudando a su hermano Bartolomé a dibujar mapas y construir esferas armilares.

En agosto de 1492, el equipo de Cristóbal Colón y sus tres carabelas partieron con el permiso de la reina Isabel. Por primera vez navegaba un mar desconocido sin ver tierra por ninguna parte. El azul de las aguas los rodeaba, y sus carabelas eran como cáscaras de nuez en medio de una inmensidad.

Así pasaron muchos días, y de nuevo los hombres murmuraban contra Colón. Pero de repente se oyeron gritos diciendo: ¡tierra! ¡tierra!. Pero los marineros pensaban que eran solo espejismos, pero Colón dijo que si era verdad, que más allá había tierra.

Y llegaron a tierra e 12 de Octubre de 1492. La primera playa de América se extendía ante los ojos de Cristóbal Colón.